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Seguir aprendiendo acerca de la escritura académica

  El recuerdo más claro que tengo sobre la escritura es de mi etapa de estudiante de segundo de secundaria. Curiosamente no tiene que ver con la materia de español, o alguna relacionada con la lengua, sino con la clase de música. El maestro de esta clase, semana con semana, nos ponía una grabación de alguna historia relacionada con la música. Terminada la clase nos dejaba como tarea hacer un resumen de lo que habíamos escuchado. Recuerdo particularmente una donde se narraban las características de varios instrumentos. Cada uno de ellos era un personaje y tenía una voz que le daba vida. Así pues, una de mis mejores tareas relacionadas con la escritura fue el resumen de esa clase, en la que aprendí que la guitarra y el piano son instrumentos de cuerda, la flauta y la trompeta de viento y los timbales y la marimba instrumentos de percusión. Ahora que lo recuerdo, hubo otra materia donde destaqué con mi escritura; la materia de civismo. En una ocasión, no recuerdo el motivo (quizá porq...

Escribo para mí y el cómo eso me hace sentir

  Empecé a leer y a escribir desde los 3 años. Sin embargo, creo que cuando realmente escribí en forma y en serio fue en el primer año de la universidad. Si bien escribí varios diarios personales, cartas, poemas y trabajos escolares pero no recuerdo con exactitud qué decían. Supongo que escribí más (y quizá aún escribo) sobre mis pensamientos, sobre feminismo y sobre temas que me interesan y sobre desamor. Pero me gusta más editar y corregir textos en la revista “Cáñamo” ayudé y corregí algunos textos en varias publicaciones y me pagaron por ello. También he ayudado a varixs de mis compañerxs a lo largo de mi vida académica. Me buscan para que les lea y me dicen si puedo ayudar a corregirles o a plantear una idea. Eso me agrada aún más. Soy algo penosa con mis textos, que no son académicos, creo que por ello no me he animado a publicar o mandar algún texto. Me gustaría poder escribir cuentos para niñxs, porque me encantan. En cuanto a la tecnología creo que uso ambas cosas. La tecn...

La escritura en mi vida

Honestamente, no recuerdo cuál fue el primer escrito que hice. El escrito más  antiguo que hice que viene a memoria fue una carta dirigida al Ratón de los dientes  en donde le solicitaba dinero a cambio de uno de los dientes que se me había caído,  pues yo consideraba que lo merecía, ya que, según mi perspectiva, me había  portado bien. Aparte de eso, no poseo ningún recuerdo relacionado con el momento  en que aprendí a escribir. No recuerdo quién me enseñó ni si fue fácil o difícil pasar por el proceso de alfabetización.  Cuando estaba en la primaria, me enseñaron a escribir en letra cursiva.  Recuerdo que a la mayoría de mis compañeros les costaba mucho trabajo aprender a escribir con ese tipo de letra, no obstante, a mi se me facilitaba mucho, al grado que muchos de mis maestros me decían que tenía muy bonita letra cursiva. Después de que salí de la primaria, nunca más volví a utilizar la letra cursiva para escribir. De vez en cuando, si estoy aburr...

Escritura más allá de las aulas

  Mi primer acercamiento con la escritura fue en la educación primaria. Si bien durante este período entregaba mayoritariamente tareas por encargo, tuve la oportunidad de participar en algunos concursos de cuentos. Nunca gané, pero disfruté mucho la experiencia. Cuando llegué a la secundaria, mi rendimiento académico y mi interés por la escritura disminuyeron bastante. Para mí era mucho más interesante practicar deportes, tocar guitarra y tener mis primeras relaciones de noviazgo que sentarme a cumplir con mis obligaciones o dedicar a las letras el tiempo que le dedicaba durante la primaria. Una vez que entré a la preparatoria, mi interés por los estudios en general y por la escritura en particular regresó con fuerza. Las asignaturas que más me ayudaron a encontrarme con las letras fueron Lengua Española, en primer año; Etimologías Grecolatinas, en segundo; Literatura, en tercero. Mi motivación en este aspecto me llevó a participar nuevamente en concursos de redacción y ortografía....

Letras de amor

  La relación que tengo con la escritura comenzó desde muy pequeña. En cuánto aprendí a escribir, practicaba hasta con las cosas más simples. Recuerdo que hasta les escribía las tareas a mis compañeras con tal de practicar. De igual manera, solía escribir diarios en los que contaba hasta las cosas más banales del mundo pero ¡me encantaba!  Recuerdo que también, a los 7 años, me gustaba bastante hacer cuentos; los escribía mientras dejaba que volará mi imaginación e incluso llegué a participar en concursos en la primaria en los que premiaban al mejor cuento. Lo gané en una ocasión, desafortunadamente no me lo regresaron y por ende no tengo registro de lo que escribí. ¡Soy una romántica empedernida! Me encanta escribir letras de amor -y desamor- a las personas: siempre me ha gustado escribir cartas. En persona suelo ser muy extrovertida, pero cuándo los sentimientos están de por medio, una carta siempre lo arregla todo. Es la fecha y suelo escribir cartas; a mí parecer es la man...

Mis recuerdos más antiguos

  Leer y escribir son actividades que están entre mis recuerdos más antiguos. No es que recuerde cómo aprendí, pero me recuerdo haciéndolo en el jardín de niños y los primeros años de la primaria, en una edad de la que recuerdo poco más que el nombre de la maestra o el color del patio. Desde luego, no recuerdo qué escribía por entonces, solamente haber estado sentada en el suelo de mosaico rojo escribiendo algo mientras esperaba a que vinieran a recogerme.  El primer texto que recuerdo haber escrito fue un cuento sobre unos lobos que pidió para la maestra de cuarto grado. No sé cuál era la trama, pero sí que tenía una vaga sensación de tristeza. La maestra me felicitó y fue la primera vez que alguien me dijo que podía dedicarme a leer y escribir. Esa idea ya no me abandonó, incluso se fue asentando ayudada con ver que eso hacía un tío filósofo, a quien visitaban colegas y alumnos con evidente admiración y cariño.  Alguna vez pregunté a mi madre y dijo que siempre fui una ...

Escribiendo…

Comencé a escribir una noche de insomnio en la que sentí un profundo agradecimiento por tener a mi mamá y mi papá. Entonces salí de la cama en busca de una libreta y una pluma. Había una canción que me gustaba mucho y la tomé de base para escribirles una carta. Les decía que amaba que estuvieran conmigo. Yo les escribí con la intención de comunicarles mi sentir, pero a partir de esa experiencia me di cuenta del poder que tienen las palabras porque cuando la leyeron comenzaron a llorar. Desde entonces me ha gustado escribir, para desahogarme.  Luego, en la preparatoria me enfrenté a otro tipo de escritura: la académica. Eso requería cierta estructura, lenguaje, reflexiones, etc. No me gustó. Yo escribía como pensaba y hablaba, porque solamente era un diálogo interno que tenía que ser comprensible para mí, era una escritura privada. Pero, escribir para que me lean otros, develarme intelectualmente, exponerme a la crítica, a ser corregida, etc. me resultó muy impactante. En prepa no m...