Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2023

Solía tener un diario con portada de Hello Kitty

  Yo probablemente comencé a escribir aproximadamente a los nueve años. Solía tener un diario con portada de Hello Kitty, en el cual escribía mayormente acerca de lo que me hacían sentir y pensar mis canciones favoritas, y en menor espacio, escribía sobre otras cosas como familia, amigos, etc. Así pues, sucedió en los primeros años, más tarde ya fuera aun en la primaria o ya en los años de secundaria, cuando nos pedían a los alumnos escribir cuentos, me gustaba escribir más de uno, me fascinaba escribir historias que yo inventaba.  El poder inventar personajes y darles las características que yo quería siempre me hizo sentir muy bien. De igual forma, para el día de muertos, las calaveritas literarias no podían faltar, me moría de ganas  por que llegara noviembre para escribir algunas de estas, de las cuales también escribir más de las que me pedían, me encantaba buscar rimas para crearlas, era fascinante y divertido. Poco tiempo después, quizá dejé de hacerlo, pero entonc...

Mi historia con las garras de la escritura

Mi relación con la escritura ha sido un proceso que considero interesante. Durante mi formación básica tuve muy poco acercamiento a las letras, ya que se daba muy poco interés en animarme y animar a mis compañeros a leer o escribir; sin embargo, era algo que llamaba mi atención por lo que no logré desarrollarla como me hubiera gustado. A los 16 años, tuve un acercamiento más amigable al mundo de las letras; un profesor de la preparatoria (con quien sigo muy agradecida), me presentó a Jaime Sabines, quien se ha vuelto mi autor favorito y por quien comencé a escribir mis primeros poemas.  Por supuesto, conforme he ido madurando y conociendo otros temas, me aventuré a cambiar de género literario, he practicado con los textos narrativos, me di cuenta de que me siento más cómoda y me parece más fácil este género, que la poesía. Con el uso de la tecnología la escritura se me ha facilitado más, porque puedo editar mis textos conforme me van surgiendo ideas sin necesidad de usar papel; ade...

Mi nombre es Eder y esta es la autobiografía sobre mi escritura

  Desde pequeño, nunca me gustó estudiar ni leer porque vengo de un pueblo donde la principal actividad era la siembra y la cosecha de maíz, además del cuidado de animales  como pollos, puercos, borregos y patos. Por lo tanto, después de la escuela, mis hermanos y yo pasábamos mucho tiempo en el campo y sólo en las tardes por presión de nuestra madre, hacíamos tarea con los libros de texto, pero había muy poco interés por el estudio.     Disfrutábamos mucho de jugar al fútbol, ensuciarnos en el lodo y mojarnos con el agua de la presa, esto era mucho más divertido  que hacer las aburridas tareas de la escuela. Además, pasábamos mucho tiempo cuidando a borregos en compañía de nuestros perros y esto era para nosotros muy entretenido y consumíamos todas nuestras energías en ello. Relacionado con la lectura, lo único que nos demandaban hacer era recitar pasajes bíblicos, pero muy poco y de vez en cuando. Esto implicó que desarrollara muy pocas habilidades en la escri...

Mi autobiografía con la escritura

  Mi nombre es Daniela Ayelén, tengo 21 años y el primer acercamiento que tuve hacia la escritura fue en secundaria.  Dicho acercamiento surgió de la iniciativa de querer crear un cuento, historia para poder desahogarme de los problemas que en ese entonces tenía. El título fue  ¿Realmente eres tú?  pero cuando logré completar un pequeño fragmento me di cuenta de que realmente no tuve la ayuda necesaria para continuar con este proyecto. En mi caso, la persona que me compartió su amor por la lectura fue mi abuelo materno, conocido por mi familia como  Chepo.   Su pasión fue la lectura, recuerdo que lo que le gustaba de esta es su potencial para compartir con el mundo el poder de la imaginación. Él me ensenó justo eso, a compartir lo que imagino. Pienso que un detalle importante para mí y que incrementó mi interés en la escritura fue que en mi casa había una máquina de escribir. De vez en cuando la ocupaba para realizar algún minicuento o mis ta...