Ir al contenido principal

Mi autobiografía con la escritura

 Mi nombre es Daniela Ayelén, tengo 21 años y el primer acercamiento que tuve hacia la escritura fue en secundaria.  Dicho acercamiento surgió de la iniciativa de querer crear un cuento, historia para poder desahogarme de los problemas que en ese entonces tenía. El título fue ¿Realmente eres tú? pero cuando logré completar un pequeño fragmento me di cuenta de que realmente no tuve la ayuda necesaria para continuar con este proyecto.

En mi caso, la persona que me compartió su amor por la lectura fue mi abuelo materno, conocido por mi familia como Chepo.  Su pasión fue la lectura, recuerdo que lo que le gustaba de esta es su potencial para compartir con el mundo el poder de la imaginación. Él me ensenó justo eso, a compartir lo que imagino.

Pienso que un detalle importante para mí y que incrementó mi interés en la escritura fue que en mi casa había una máquina de escribir. De vez en cuando la ocupaba para realizar algún minicuento o mis tareas, esto sólo para quitar la hoja y pegarla en mis cuadernos. Siempre he querido volver a tener una conmigo.

Como cualquier adolescente curiosa llegué a crear una cuenta de Twitter, Facebook o alguna otra red social, pero realmente yo no sabía qué era lo que necesitaba expresar en mis publicaciones. Creo que solo fueron etapas de locura para experimentar y compartir lo primero que veía o escuchaba que me pareciera divertido. Ahora que he mejorado mi escritura y me encuentro con mis recuerdos en mis redes sociales, noto que he cambiado, incluso algunas publicaciones me provocan un poco de pena.

Fue en la etapa de preparatoria cuando por fin tuve a alguien que me apoyara en mejorar mi pasión por la escritura. Con la profesora de Taller de argumento y producción de textos, ahora sabía que no solamente existía un solo tipo de escritura como yo pensaba, sino que era yo quien solamente había explorado una pequeña parte de este mundo.

Al mismo tiempo, pude obtener su apoyo para continuar mi proyecto de encontrarme en mi propia escritura, y aunque desafortunadamente solo la conocí en el último semestre, en este viaje me encontré también la olla de oro al final del arcoíris, porque al entrar a la UAM conocí el CEA y me ha encantado saber que hay apoyo para todos.

Finalmente, me gustaría compartirles que otra de las personas que ha conocido mi pasión y me ha ayudado dentro de la UAM en mi “etapa” de escritora es Lissette Serrano. Con ella, aparte de crear una gran amistad me he apoyado y asesorado para poder vencer el bloqueo mental que me ha detenido bastante tiempo con mi proyecto.

La escritura en mi vida ha causado un impacto gigante, no solo existe en mi desarrollo profesional como recurso, sino que no dejará de ser mi pasión a lo largo de mi vida. 







Comentarios