Mi relación con la escritura ha sido un proceso que considero interesante. Durante mi formación básica tuve muy poco acercamiento a las letras, ya que se daba muy poco interés en animarme y animar a mis compañeros a leer o escribir; sin embargo, era algo que llamaba mi atención por lo que no logré desarrollarla como me hubiera gustado. A los 16 años, tuve un acercamiento más amigable al mundo de las letras; un profesor de la preparatoria (con quien sigo muy agradecida), me presentó a Jaime Sabines, quien se ha vuelto mi autor favorito y por quien comencé a escribir mis primeros poemas.
Por supuesto, conforme he ido madurando y conociendo otros temas, me aventuré a cambiar de género literario, he practicado con los textos narrativos, me di cuenta de que me siento más cómoda y me parece más fácil este género, que la poesía. Con el uso de la tecnología la escritura se me ha facilitado más, porque puedo editar mis textos conforme me van surgiendo ideas sin necesidad de usar papel; además, que puedo hacerlo desde mi celular; aunque, una desventaja que encontré hace unos años, es que los textos se pueden perder por el fallo de la misma tecnología. Ahora, he aprendido que debo respaldar todo lo que escribo.
En cuanto a mi proceso para escribir, me ha sido muy fácil realizar una lluvia de ideas, de manera que después pueda unirlo en párrafos, dándoles una estructura adecuada y correcta. No obstante, a pesar de esta facilidad que he encontrado, en muchas ocasiones lucho con el bloqueo mental, cosa que me resulta muy frustrante y agotador porque siento que nunca saldré de ahí. Aun así, me doy días para descansar el texto y que surjan nuevas ideas que lo complementen o lo modifiquen, lo que puede ser otra buena idea para los procesos de escritura.
Finalmente, tengo la percepción que de ahora en adelante no podré salir tan fácil de “las garras de la escritura”, porque me he enamorado de todo lo que se puede hacer con ella, de manera que, como un buen inicio, planeó realizar una novela para mi proyecto terminal universitario, y de ahí, que venga lo que tenga que venir (espero sea un best seller).
Lissette Mariel Serrano Galindo
Comentarios
Publicar un comentario